El tratamiento de la incontinencia urinaria depende del tipo de incontinencia, su gravedad y la causa subyacente. A veces es necesaria la secuenciación o combinación de tratamientos.
Es probable que su urólogo sugiera primero los tratamientos menos invasivos y pase a otras opciones solo si estas técnicas fallan.
Cambios del estilo de vida y entrenamiento vesical
En nuestras consultas se recomienda:
- Entrenamiento de la vejiga, para retrasar la micción después de que aparezcan ganas de orinar. Puede comenzar intentando esperar 10 minutos cada vez que sienta ganas de orinar. El objetivo es alargar el tiempo entre los viajes al baño hasta que orine cada 2.5 a 3.5 horas.
- Doble vaciado/Doble micción, para ayudarlo a aprender a vaciar su vejiga completamente para evitar la incontinencia por rebosamiento. Doble micción significa orinar, luego esperar unos minutos y volver a intentarlo.
- Micciones programadas, para orinar cada dos a cuatro horas en lugar de esperar la necesidad de ir.
- Manejo de líquidos y dietas, para recuperar el control de la vejiga. Es posible que deba reducir o evitar el alcohol, la cafeína o los alimentos ácidos. Reducir el consumo de líquidos, perder peso o aumentar la actividad física también podría aliviar el problema.
Ejercicios/Rehabilitación del suelo pélvico.
También conocidos como ejercicios de Kegel, estos ejercicios son especialmente efectivos para la incontinencia de esfuerzo, pero también pueden ayudar a la incontinencia de urgencia.
Haga estos ejercicios con frecuencia para fortalecer los músculos que ayudan a controlar la micción.
EJERCICIOS DE KEGEL
- Contraiga los músculos que usaría para detener el flujo de orina*, mantenga esa contracción durante cinco segundos y luego relájese durante cinco segundos. (Si esto es demasiado difícil, comience manteniendo la contracción durante dos segundos y relajándose durante tres segundos).
- Trabaje diariamente hasta lograr mantener las contracciones 10 segundos.
- Realice al menos tres series de 10 repeticiones cada día. (mañana, mediodía y tarde)
*Para reconocer estos músculos puede cortar el chorro mientras orina 1 VEZ, NO DEBE cortar el chorro cada vez que orine, esto puede afectar a su forma de orinar.
Para ayudar a identificar y contraer los músculos correctos, puede ser necesaria la rehabilitación bajo la supervisión de un especialista de suelo pélvico que trabaje con técnicas de bio-feedback.
ESTIMULACIÓN ELÉCTRICA NERVIOSA o NEUROMODULACIÓN
La estimulación nerviosa, también conocida como neuromodulación, es un tratamiento que utiliza pulsos eléctricos para estimular los nervios sacros, que controlan la vejiga.
Los electrodos se insertan temporalmente en su recto o vagina para estimular y fortalecer los músculos del suelo pélvico. La estimulación eléctrica suave puede ser efectiva para la incontinencia de esfuerzo y la incontinencia de urgencia, pero es posible que necesite varios tratamientos durante varios meses.
También existe la estimulación de nervios periféricos (tibial posterior) o directamente sobre los nervios sacros para el tratamiento de la incontinencia
Estimulación del nervio tibial
Para la estimulación del nervio tibial, se colocará un parche adhesivo (electrodo) o una aguja que conduce corriente eléctrica, de baja intensidad, cerca de su tobillo. La aguja o el electrodo superficial pasa energía a través de la piel y estimula el nervio tibial, que se extiende desde la parte interna del tobillo a lo largo de la pierna hasta los nervios sacros
Un curso de tratamiento para la estimulación del nervio tibial generalmente dura 12 sesiones. Una sesión de tratamiento se realiza una vez a la semana y generalmente dura 30 minutos. El efecto desaparecerá con el tiempo y es probable que necesite más sesiones de tratamiento.
Estimulación del nervio sacro
La estimulación de los nervios sacros se realiza colocando un electrodo y un abateria directamente en la espalda. El procedimiento se realiza en dos etapas. Primero, se coloca un electrodo en la piel y analiza si su vejiga responde o no a la estimulación nerviosa.
Si hay una respuesta, recibirá cirugía para implantar un generador de pulsos programable sobre su hueso pélvico (encima de la nalga). El electrodo conecta el generador al área de estimulación de los nervios sacros. Este dispositivo controlará la estimulación eléctrica de los nervios que llegan a la vejiga. Cuando se altera la estimulación, se reduce la actividad excesiva de la vejiga. La estimulación del nervio sacro puede mejorar enormemente sus síntomas.
MEDICAMENTOS
Los medicamentos comúnmente usados para tratar la incontinencia incluyen:
Anticolinérgicos.
Estos medicamentos se usan para el tratamiento de la vejiga hiperactiva y la incontinencia de urgencia. Entre estos están la oxibutinina (Ditropan XL®, Kentera®), tolterodina (Detrusitol®), darifenacina (Enablex®, no comercializado en España), fesoterodina (Toviaz®), solifenacina (Vesicare®) y trospio (Uraplex®).
Mirabegron (Betmiga®).
Por diferentes vías estos medicamentos relajan el músculo de la vejiga y pueden aumentar la cantidad de orina que puede contener la vejiga, con lo que consiguen mejoría de los síntomas que causa la vejiga hiperactiva.
Estrógeno tópico.
Para las mujeres, la aplicación de estrógenos tópicos en dosis bajas en forma de crema, anillo, óvulo o parche vaginal puede ayudar a tonificar y rejuvenecer los tejidos de la uretra y las áreas vaginales. Algunos ejemplos de los mas usados en urología son la prasterona (Intrarosa®) y estriol (Blissel®). El estrógeno sistémico (tomar la hormona como una píldora) no se recomienda para la incontinencia urinaria e incluso puede empeorarla.
Alfa bloqueantes.
En los hombres con urgencia o incontinencia por rebosamiento, estos medicamentos relajan los músculos del cuello de la vejiga y las fibras musculares de la próstata y facilitan el vaciado de la vejiga. Los ejemplos incluyen tamsulosina (Omnic Ocas®, Inreq®, Sebrane®, Urolosin®, Zuantrip®), alfuzosina (Unibenestan®), silodosina (Urorec®, Silodyx®), doxazosina (Carduran®) y terazosina (Alfaprost®, Deflox®, Magnurol®, Mayul®, Sutif®, Zayasel®).
DISPOSITIVOS EXTERNOS
Los dispositivos diseñados para tratar a las mujeres con incontinencia incluyen:
Dispositivo uretral, un pequeño dispositivo desechable similar a un tampón que se inserta en la uretra antes de una actividad específica, como el deporte, que puede desencadenar la incontinencia. El dispositivo actúa como un tapón para evitar fugas, y se retira antes de orinar.
Pesario, para tratar el prolapso de órganos pélvicos y a veces la incontinencia, es un anillo rígido que se inserta en la vagina y se usa todo el día. El pesario ayuda a sostener la vejiga recolocando a la vagina, que ha perdido su posición normal, para evitar la fuga de orina.
TERAPIAS INTERVENCIONISTAS
Las terapias de intervención que pueden ayudar con la incontinencia incluyen:
Inyecciones de materiales inertes submucosos uretrales.
Se inyecta un material sintético en el tejido que rodea la uretra. El material abulta disminuyendo el diámetro de la uretra, ayuda a mantener cerrada la uretra y reduce las fugas de orina. Este procedimiento generalmente se usa para la incontinencia leve cunado la cantidad de perdidas diarias no es mayor a 30 gr.
Toxina botulínica tipo A (Botox).
Las inyecciones de Botox en el músculo de la vejiga pueden beneficiar a las personas que tienen una vejiga hiperactiva. El Botox generalmente se prescribe a las personas cuando otros medicamentos de primera línea no han tenido éxito.
Neuroestimuladores.
Se implanta un dispositivo parecido a un marcapasos debajo de la piel para administrar pulsos eléctricos indoloros a los nervios involucrados en el control de la vejiga (nervios sacros).
Pads o compresas absorbentes y catéteres.
Si los tratamientos médicos no pueden eliminar completamente su incontinencia, puede probar productos que ayudan a aliviar la incomodidad y el inconveniente de la pérdida de orina:
Almohadillas, pads, compresas, pañales y prendas de protección. La mayoría de los productos no son más voluminosos que la ropa interior normal y se pueden usar fácilmente debajo de la ropa cotidiana. Los hombres que tienen problemas con el goteo de la orina pueden usar un colector: un pequeña bolsa que se coloca alrededor del pene y que recoge y transfiere la orina a otra bolsa de recolección mas grande que generalmente esta atada a la pierna.
Auto cateterismo intermitente limpio. Si tiene incontinencia debido a que su vejiga no se vacía correctamente, puede ser necesario aprenda a insertar un tubo blando (catéter) en su uretra varias veces al día para vaciar parcial o completamente la vejiga.
Cirugía
Si otros tratamientos no funcionan, varios procedimientos quirúrgicos pueden tratar los problemas que causan la incontinencia urinaria:
Procedimientos de malla suburetral. Se coloca una malla especial debajo de la uretra para proporcionar el apoyo necesario y mantener la continencia.
Procedimientos de slings autólogos. Se utilizan tiras de tejido corporal para crear un cabestrillo alrededor de la uretra. El cabestrillo ayuda a mantener cerrada la uretra, especialmente cuando tose o estornuda. Este procedimiento se utiliza para tratar la incontinencia de esfuerzo.
Suspensión del cuello de la vejiga. Este procedimiento está diseñado para brindar apoyo a la uretra y al cuello de la vejiga, un área de músculo engrosado donde la vejiga se conecta con la uretra. Implica una incisión abdominal (abierta) o varias incisiones pequeñas alrededor del ombligo (laparoscópica o robótica), por lo que se realiza durante la anestesia general o espinal.
Cirugía de prolapso. En mujeres con incontinencia mixta y prolapso de órganos pélvicos, la cirugía puede incluir una combinación de un procedimiento de cabestrillo y cirugía de prolapso.
Esfínter urinario artificial. Se implanta un pequeño anillo o manguito lleno de líquido alrededor del cuello de la vejiga para mantener el esfínter urinario cerrado hasta que esté listo para orinar. Para orinar, se presiona una válvula implantada debajo de la piel que hace que el anillo se desinfle y permite que la orina de la vejiga fluya.